Generaciones / “El coco”
Generaciones / “El coco”
Hoy me reuní con
un compañero de la universidad de una generación más joven, tenia poco más de 3
años de no saber de él, a partir de ese encuentro y las personas que conocí por
él y sus platicas viene el tema de esta noche, entendí cosas de otras
generaciones, en ellos escuchaba su voz y pude comprender una situación desde
otra perspectiva, finalmente uno se conoce un poco más a la vista de otros.
He de decir que
no soy la persona que intento ser, sin embargo como todo ser humano nadie es
perfecto pero si se es perfectible, quisiera ser maduro y sin irme tan lejos
considero que la madures se alcanza cuando se es responsable de sus actos,
supongo que si lo soy en ese sentido, pero aun hay temores infantiles dentro de
mi, uno de ellos es miedo a la obscuridad.
Los miedos son
tanto racionales como irracionales, el origen de todos los miedos proviene de
lo desconocido, aunque obvio muchos de esos miedos son inculcados, por ejemplo
el mas común es tenerle miedo “al coco”, pero ¿qué es el coco?, conforme va el
ser humano desarrollándose el coco cambia de forma, en etapas tempranas es un
monstro que vive en el armario o debajo de la cama, posteriormente cambia para
convertirse en las tablas de multiplicar, la raíz cuadrada, las capitales de
los estados, ya cuando uno es más grande se cambia para ser algo más grandes, física,
química, matemáticas y así, de ahí que se dice: “mi coco es la tabla periódica
de elementos”. Sin irme más lejos el coco se convierte hasta en otro nombre,
ahora llamado fracaso.
El fracaso como
tal es subjetivo, generalmente tomamos referencias de casos de éxito, personas
que a corta edad revolucionaron algún campo especifico y gracias a ellos y sus
aportaciones al mundo lo conocemos tal cual y como es ahora, sin embargo el
fracaso no necesariamente tiene que ver con cuestiones económicas ya que existen
otros tipos de fracasos: emocionales, espirituales, familiares por nombrar
algunos.
Algo en común que
tiene esa generación nacida en la década de los 90´s es la necesidad de vivir
el ser en plenitud, sin entrar al egocentrismo como tal, pero como todo siempre
existe la excepción. Ahora bien, en el occidente la plenitud del ser se alcanza
de manera individual a pesar de que existe en Latinoamérica un fuerte apego a
la familia y los valores que conlleva, es decir, el ser en plenitud sin dejar
de lado a la familia que te ayudo a alcanzarlo.
Supongo que soy
parte del rezago de lo que fue la generación X, la cual se caracterizo por
estar en contra de sistemas que parecían obsoletos y fuimos parte de un cambio tecnológico,
crecimos con la tecnología, no nacimos cuando ya había tecnología, mientras el
sentido del ser en plenitud es tomado como una competencia elemental que se
adquiere con el paso de los años, de la misma manera en que se adquirió una
competencia lingüística, sin embardo existen personas que forman parte de esta
generación sensibles al medio, socialmente inadaptados y que observan al mundo
como si fuese la primera vez, descubren día a día algo nuevo para tener un
crecimiento lento pero afianzado en convicciones personales.
El punto de
encuentro entre la generación de los 80´s y 90´s se da cuando dos pensamientos
distintos entre el percibir sensorialmente el mundo y el ser en plenitud chocan
entre sí, es decir, es distinto el “yo crezco junto a ti para crecer” y “yo
tengo que vivir para crecer”. Finalmente no digo que esto este mal, son dos
pensamientos respetables de dos sujetos que han vivido cosas distintas.
A titulo
personal, más que tenerle miedo a la obscuridad es el prender la luz y darse
cuenta que el coco ahora no tiene forma y nuevamente cambio de nombre para
llamarse soledad.


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