martes, marzo 22, 2016

Gymnopedie / Flotando en el oceano


Gymnopedie / Flotando en el oceano


Hay días raros como todo, pero ¿por qué raros?, supongo que porque pasan cosas que no suelen pasar y  sucedan es lo que hasta cierto punto el generador de temor, seguramente la razón es que una persona no esta habituada a la existencia de emociones positivas en su vida, y me puedo incluir en ese tipo de emociones “peculiares”, y más cuando uno se encuentra en un estado de apatía ante la vida, o indiferencia a la misma.

La indiferencia o en otras palabras “no sentir” es un estado en el que las cosas sean positivas o negativas simplemente pasan por un momento, por ejemplo, el día de hoy he visto una publicación de una pagina en Facebook con una dinámica, en la cual se tenia que responder una adivinanza para ganar un pase cuádruple para ver la película de “Leal”, la tercera película de la saga de “Divergente”, escribí la respuesta y a los diez minutos respondieron en ella que había sido uno de los ganadores, en un momento la emoción de haber ganado, al siguiente momento fue decirle a mi familia que podíamos ir al cine en la noche, pero entre mas se acercaba la hora de ir ha sido un pensamiento de: “y sí no voy, no me he de perder de mucho”, además en casa es una familia de 5, entonces el prescindir de una entrada para no gastar en ello no me parecía mala idea. Al llegar al cine y pedir los boletos le dije a mi madre que me regresaría a casa, ella como toda buena madre dijo que si no entraba yo no entraba nadie, entonces accedí a entrar.

Al estar en la sala y con la película proyectándose más que poner  atención a la narrativa o a la técnica usada, los pensamientos se fueron a los valores que se presentan en la cinta, el como se plante un aparente bien que el medio en que se lleva a cabo esta mal y como un mal sigue siendo un mal que al final encuentra su redención, todo desarrollándose en torno al valor del amor (y sus variantes), entonces entendí algo, el amor es una fuerza universal, presente (si no en todos) en la mayoría de los argumentos, aunque este amor pueda ser transformado a extremos tanto positivos como negativos ahí se encuentra y  después de ello lo he llevado a casos parcialmente reales, y escribo parcialmente reales porque solo interpreto a partir de lo que se me es permitido observar, conocer y saber. Entendí lo que alguna vez escuche el ser o tener “un salvavidas” y la metáfora en que una persona se encuentra flotando en mar abierto moviéndose al vaivén de las olas tratando de llegar a un lugar que no sabe en donde esta, entonces lo único que hace aferrarse a la vida es la vida misma, pero en ese movimiento del mar llega un algo que le ayuda a no hundirse cuando se esta fatigado, sin embargo, aquel lugar se queda dentro del sujeto que se hacia solo en el océano pero por caprichos del destino al pasar el tiempo se acerca a ese lugar y es ese momento que se tiene que pensar en el salvavidas, llegar y deshacerse del mismo por haber cumplido su función o simplemente buscar otro lugar para seguir con ese salvavidas.


Finalmente hoy ha sido un día raro y todo inicio con leer la siguiente frase al despertar: “No soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme”, supongo que era una señal que cumplió su objetivo al anochecer, mientras tanto esta noche me recostaré en el océano y observaré las estrellas y la luna al vaivén de las olas.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal