Gymnopedie / Flotando en el oceano
Gymnopedie / Flotando en el oceano
Hay días raros
como todo, pero ¿por qué raros?, supongo que porque pasan cosas que no suelen
pasar y sucedan es lo que hasta cierto punto
el generador de temor, seguramente la razón es que una persona no esta
habituada a la existencia de emociones positivas en su vida, y me puedo incluir
en ese tipo de emociones “peculiares”, y más cuando uno se encuentra en un
estado de apatía ante la vida, o indiferencia a la misma.
La indiferencia o
en otras palabras “no sentir” es un estado en el que las cosas sean positivas o
negativas simplemente pasan por un momento, por ejemplo, el día de hoy he visto
una publicación de una pagina en Facebook con una dinámica, en la cual se tenia
que responder una adivinanza para ganar un pase cuádruple para ver la película de
“Leal”, la tercera película de la saga de “Divergente”, escribí la respuesta y
a los diez minutos respondieron en ella que había sido uno de los ganadores, en
un momento la emoción de haber ganado, al siguiente momento fue decirle a mi
familia que podíamos ir al cine en la noche, pero entre mas se acercaba la hora
de ir ha sido un pensamiento de: “y sí no voy, no me he de perder de mucho”,
además en casa es una familia de 5, entonces el prescindir de una entrada para
no gastar en ello no me parecía mala idea. Al llegar al cine y pedir los
boletos le dije a mi madre que me regresaría a casa, ella como toda buena madre
dijo que si no entraba yo no entraba nadie, entonces accedí a entrar.
Al estar en la
sala y con la película proyectándose más que poner atención a la narrativa o a la técnica usada,
los pensamientos se fueron a los valores que se presentan en la cinta, el como
se plante un aparente bien que el medio en que se lleva a cabo esta mal y como
un mal sigue siendo un mal que al final encuentra su redención, todo desarrollándose
en torno al valor del amor (y sus variantes), entonces entendí algo, el amor es
una fuerza universal, presente (si no en todos) en la mayoría de los argumentos,
aunque este amor pueda ser transformado a extremos tanto positivos como
negativos ahí se encuentra y después de
ello lo he llevado a casos parcialmente reales, y escribo parcialmente reales
porque solo interpreto a partir de lo que se me es permitido observar, conocer
y saber. Entendí lo que alguna vez escuche el ser o tener “un salvavidas” y la metáfora
en que una persona se encuentra flotando en mar abierto moviéndose al vaivén de
las olas tratando de llegar a un lugar que no sabe en donde esta, entonces lo único
que hace aferrarse a la vida es la vida misma, pero en ese movimiento del mar
llega un algo que le ayuda a no hundirse cuando se esta fatigado, sin embargo,
aquel lugar se queda dentro del sujeto que se hacia solo en el océano pero por
caprichos del destino al pasar el tiempo se acerca a ese lugar y es ese momento
que se tiene que pensar en el salvavidas, llegar y deshacerse del mismo por
haber cumplido su función o simplemente buscar otro lugar para seguir con ese
salvavidas.
Finalmente hoy ha
sido un día raro y todo inicio con leer la siguiente frase al despertar: “No
soy lo que escribo, soy lo que tú sientes al leerme”, supongo que era una señal
que cumplió su objetivo al anochecer, mientras tanto esta noche me recostaré en
el océano y observaré las estrellas y la luna al vaivén de las olas.


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