Autodestrucción / Generación
Autodestrucción / Generación
¿Por qué nos
aferramos a lo que nos lastima?, Definitivamente más allá de una cuestión cultural, que es característico
de una región en particular, hasta cierto punto ello es algo instintivo, de
todas las maneras que pueda existir, emocional, social, familiar, y demás que
pudiesen venir en la lista, es el instinto contrario a la supervivencia, la autodestrucción
y es muy simple, es en otras palabras ser masoquista.
El masoquismo
consiste en disfrutar el dolor, tanto como infringido por alguien más y el que uno mismo se provoca.
Generalmente esto viene de presentándose en las personas con mayor frecuencia
al termino de una relación emocional, se es masoquista por el simple hecho de
no dejar ir a esa persona, por extrañar esos momentos, ese sentimiento que se
ha vivido a su lado, pero independientemente de las circunstancias por las
cuales la relación ya no ha podido continuar, el guardar su memoria y revivir
momentos es algo que lastima.
En algunos casos
el no dejar ir a alguien genera un trastorno obsesivo, el cual causa más daño
del que se puede apreciar, esto debido a que se invade de manera hostigante la
vida de una persona y llevado al extremo no solo se lastima a si mismo sino se
llega a lastimar a más de una persona, incluida la familia de uno mismo,
pudiendo tener consecuencias en casos muy extremos desastrosas.
Cuando no se
llega a dejar ir y uno ha sido lastimado, existe también otra cara de la moneda,
radicando en el hecho de obtener una satisfacción personal (y obviamente efímera)
al pretender que esa persona sienta lo mismo por lo que uno ha pasado, sin ir
tan lejos, aquello se llama venganza, pero al concretarse la realidad es que que
uno mismo se ha convertido en aquello que odia, en ese ser que le ha lastimado.
Entonces las dos
caras de la moneda son originadas por el mismo hecho, la incapacidad de dejar
ir, pero aun así, el ser aprensivo es una capacidad que se aprende poco a poco
y entre más confortante es el sentimiento uno mismo se aferra más a la persona
existiendo casos aislados en donde esa sensación es mutua y se pueden presentar
lo que se conoce como una segunda oportunidad, el intentar retomar lo que una
vez se dejo para iniciar sí bien no desde el inicio, será desde un punto en el
que las cosas aún estaban bien.
Entonces todo
puede pasar mientras el fin sea algo constructivo, es decir, cuando un
sentimiento es conocido y encausado no necesariamente es malo, al contrario, se
tiene la capacidad de crecer uno mismo como persona.


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