All we do / ¿Qué hacemos?
All we do / ¿Qué hacemos?
¿Alguna vez se
han preguntado qué es lo que hacemos?, digo, todos siempre hacemos cosas a toda
hora, incluso cuando dormimos seguimos haciendo cosas, existen palabras para
nombrar las actividades diarias como trabajar, estudiar, labores domesticas,
pero ¿por qué las hacemos?, ¿acaso es una especie de rutina?, la manera en que
entramos a un circulo de confort y nos sentimos seguros en el para no
arriesgarnos, para tener un sentido de pertenencia o estabilidad, pero en serio…
¿por qué las hacemos?.
La vida académica
desde la primaria hasta la preparatoria tiene una peculiaridad cuando menos en
el sistema educativo mexicano, en materias como historia en particular se
procura enseñar un hecho que sigue siendo el mismo, a veces con palabras más o
palabras menos pero es lo mismo, pero desgraciadamente la juventud de hoy y de
siempre lo ha tomado como una obligación más que por una decisión personal.
Hacer las cosas en automático no es solo en edades tempranas, pero digo automático
porque siguen ordenes, las cuales, son repetitivas y realizan las mismas
actividades una y otra vez. Entonces mientras cumplan con los objetivos que
otros han impuesto no tienen problemas, básicamente de eso se ha tratado la educación,
el seguir ordenes y alcanzar objetivos, aprender algo para una determinada
actividad como un examen, pero al realizarlo los conocimientos adquiridos son
olvidados.
Lo mismo y a
diferente escala sucede con los adultos, eligen actividades que no sean de su
total desagrado para recibir una retribución económica a cambio de alcanzar
objetivos impuestos por alguien, con esto no solo me refiero a una clase
obrera, sino a todas las clases y niveles socioeconómicos conocidos, a ciencia
cierta puedo decir que menos de 2 personas de cada cien realiza una actividad
en etapa adulta que le llena por completo, aunque también influye de manera
directa el ambiente laboral en el que se desenvuelve, por ejemplo (y es más común
de lo que parece), amas tu trabajo pero los compañeros del mismo al verse
frustrados al realizar una actividad que no les agrada entorpecen las labores
de quien ama lo que hace.
Recuerdo una línea
del libro “Crónica de una muerte anunciada” que decía algo como: “También el
amor se aprende”, refiriéndose que con el tiempo al estar con alguien se pude
desarrollar un sentimiento hacia esa persona. Sin embargo existe una cosa que
no se enseña en ningún nivel educativo la cual es “aprender a desaprender”, que
no es lo mismo a “olvidar”, la diferencia es que al desaprender se reemplazan
procesos para implementar procesos nuevos, y al referirme a procesos hago énfasis
a procesos del pensamiento, no necesariamente aplicados a una línea de producción
para una empresa.
Entonces retomo
la pregunta inicial: ¿qué es lo que hacemos? Y ¿por qué lo que hacemos se
piensa en uno mismo y no en los demás?, creo que si cambiamos palabras por palabras y actitudes por actitudes
las cosas personales serían muy diferentes, es decir, en lugar de decir “voy a
trabajar” cambiarlo a “voy a ayudar a otras personas” y que el sentirlo como
una “obligación” sea una “convicción”, en definitiva el problema del hombre es
el hombre mismo, existen sociedades que se han dado cuenta de ello y en menos
de 50 años han cambiado por completo, pero desafortunadamente si tu lengua
materna es el español y sigues en el mismo país donde lo has adquirido, temo
decir que no perteneces a alguna sociedad de las cuales hago mención.
Finalmente y a
titulo personal he procurado hacer aquello que me llena como ser humano,
realizar actividades por convicción, en donde hasta cierto punto pudiera
retribuir lo que la vida me ha dado a personas y desearía que esas personas
sintieran lo mismo.


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