sábado, abril 23, 2016

La vuelta / The spin

La vuelta / The spin


Hace un rato caminaba con dirección a la oficina, me considero de ese tipo de personas que tienen la gran fortuna de contar con oficinas en varias partes del mundo, lo suficientemente cómodas para tomar un café, fumar un cigarrillo y trabajar sin un horario fijo… ¿se lee bien eso no?, la verdad es que simplemente vengo a Starbucks para pensar en mis cosas, tomar un café y fumar, todo ello mientras escribo, leo y demás cosas así… Pero el punto no es tanto demostrar esa psicopatología hipsteriana que tengo, lo importante de esta mañana sucedió justamente en el camino, antes de cruzar una avenida, del otro lado sobre el camellón estaba sentada una persona, no cualquier tipo de persona, sino de esas personas que van en busca de un sueño, con anhelos de mejorar sus condiciones de vida y en el camino pasar por un infierno en vida, así, se trabaja de las personas a las que les llaman migrantes.

Al pasar junto a el tenia lista unas monedas para entregárselas, al estar a su lado le di los buenos días y le extendí la mano para entregarle las monedas, a lo que me respondió una sonrisa totalmente honesta acompañada de un “buen día” y “muchas gracias padre”… ok, para ser honesto no entiendo el porque llamarme padre, seguí mi camino pensando en algo tonto como “¿cuántos cigarrillos me quedarían y si me ajustarían?”, pero al llegar al otro lado de la avenida y dejar atrás de mi a esa persona todos los pensamientos se borraron para abrir paso a una idea, una pregunta… “¿le gustará el café?”, giré detrás de mi para volverle a observar y el estaba caminando entre los automóviles pidiendo una moneda, regrese a donde se encontraba y le pregunté “¿quisieras un café?, voy camino a compra uno”, el nuevamente me devolvió una sonrisa acompañada de “si claro, muchas gracias”. En el corto camino de una cuadra hasta llegar al café me pregunto lo que menos esperaría que una persona en su situación hiciera… “¿te gusta el futbol?” ¡osea!, ¿por qué es esa relación directa a que el mexicano por el simple hecho de serlo le gusta ese deporte?, simplemente en el momento me ha dado risa y le dije que era de esos mexicanos raros a los que no les gusta el futbol, me comento que a el si le gustaba el futbol y que de hecho en Honduras (venia de ahí), era muy bueno jugando, pero se dirigía a Estados Unidos de Norteamerica y simplemente estaba de paso consiguiendo unas cuantas monedas para seguir su camino.

Al llegar al café le abrí la puerta para cederle el paso, pedí dos cafés iguales y le entregue el primero que sirvieron, al entregar el segundo le pregunte si gustaba ponerle azúcar, a lo que dijo que así estaba bien, agradeció y me tendió un buen apretón de manos. A todo este encuentro me surgieron  muchas preguntas ¿por qué?, ¿por qué salir de donde estaba?, ¿por qué dejar atrás a su familia?, ¿por qué sufrir abusos e injusticias?, ¿y si nunca alcanza su objetivo?... y la lista sigue, dentro de mi se formaron historias  dentro de las historias, algunas de su pasado, otras de su viaje y algunas otras de su futuro, pero mientras todo eso llega, simplemente se le desea un buen viaje y que disfrute su camino, en el viaje de la vida.

Entonces es ahí en donde me di cuenta que tenia que irme, a un lugar con muchas personas, en donde no conozca a más de 10 entre 5, 10, 15 o 20 millones habitantes, un lugar distinto, si bien no con el objetivo de conocer personas y socializar con ellas, lo que desearía sería algo como “conocer historias, escribir de ellas y cerrar círculos personales", entre ellos ahora seria huir, alejarme lo más lejos posible, no solo de ti, sino de la comodidad de  hogar, de las mismas paredes, de lugares cotidianos  y quizá también de cada atardecer con luna que me recuerda a ella.

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