Lagrima suprimida

Lagrima suprimida
Que el tiempo se detenta a tu lado, me deje en ese instante por la eternidad del infinito, deja tomar tu mano, toma mi ser trasmitido por la piel, deja que ese momento dure una eternidad, mátame ahora que soy feliz, detén el tiempo con mi muerte, para dejar de ser tu vida en la mía.
El tiempo es nuestro, deja que la vida se pierda en el momento, encuentra el encanto de la realidad en el que se vive, muere lentamente que me matas la inocencia, el silencio es enorme, la viga celestial deja caer el cielo a tu lado, dejando de lado el sentimiento, dormida.
Déjame ser el suspiro de tus sueños, entre el frio y el vacio en donde me encuentro, respírame en esencia, tómame y llévame contigo siempre, no me deseches, en la primera lágrima de soledad en la que estamos, tan distantes el uno del otro, tan cerca que siento tu calor en mi condena.
No es mas de un suspiro lo que vivo dentro de ti, el alma me quema sin estar a tu lado, no puede existir sin el elixir de tu mirada y la gota de una sonrisa tan pura que limpia a su paso el dolor que en mil vidas se acuño, una fracción de vida a tu lado, la mas bella muerte, amor.
Cierra los ojos y dime que ves, observa el sentir de un sentimiento, desprende tus colores de la mirada mía, quita el amarillo de mi vida, quita el sol que me hace sentirte en los días, desvanece el morado de tu ausencia, desaparece la noche de mis recuerdos en donde a tu lado estaba.
Miradas en el espacio finito de un segundo en agonía, fragmentos de ilusiones recopilados en la palma que sujeta la mirada, el sonido lejano del llanto que no recuerdo se hace presente, aun te pierdes ahogada en la lagrima suprimida, en el fondo de mis sueños a tu lado, indoloro.
Con un deja vu recuerdas mi cara en medio de la noche, la conciencia del ausente llega a tu oído en donde el bien y el mal se disputan la fragilidad del momento, perdido en el campo de batalla, soy el daño colateral de lo que sientes, la baja justificable de una guerra sin cuartel, sin líder.
Demando a la vida por tu vida, es tan claro ver tu alma entre la sabana, el silencio se rompe con la luz tu mano, iluminas el sendero de la noche, decadente entre los mortales, inmoral de lo divino, sujeto tus labios con los míos, dios entre los humanos, mortal entre los dioses.
Planteando mi vida en posibles, el tiempo llega a su fin, no dejo de mira tu silueta que se aleja lentamente de mi vista, se pierde con las sombras de la noche, esa noche en que te perdí, ya no te veo, tengo miedo, se que estas pero sin estar, pierdo tu calor y el corazón se detiene muriendo.
El final de mi vida llego, tu vida se escapa de mi vida, trasmuta la visión de un ser, dejo de ser para no ser, la emoción me agobia, el final me despierta a la mitad de la noche, aun quiero escapar pero cierras la puerta para regresar a la vida, de un golpe regreso a vivir sin ti. Adiós.
El tiempo es nuestro, deja que la vida se pierda en el momento, encuentra el encanto de la realidad en el que se vive, muere lentamente que me matas la inocencia, el silencio es enorme, la viga celestial deja caer el cielo a tu lado, dejando de lado el sentimiento, dormida.
Déjame ser el suspiro de tus sueños, entre el frio y el vacio en donde me encuentro, respírame en esencia, tómame y llévame contigo siempre, no me deseches, en la primera lágrima de soledad en la que estamos, tan distantes el uno del otro, tan cerca que siento tu calor en mi condena.
No es mas de un suspiro lo que vivo dentro de ti, el alma me quema sin estar a tu lado, no puede existir sin el elixir de tu mirada y la gota de una sonrisa tan pura que limpia a su paso el dolor que en mil vidas se acuño, una fracción de vida a tu lado, la mas bella muerte, amor.
Cierra los ojos y dime que ves, observa el sentir de un sentimiento, desprende tus colores de la mirada mía, quita el amarillo de mi vida, quita el sol que me hace sentirte en los días, desvanece el morado de tu ausencia, desaparece la noche de mis recuerdos en donde a tu lado estaba.
Miradas en el espacio finito de un segundo en agonía, fragmentos de ilusiones recopilados en la palma que sujeta la mirada, el sonido lejano del llanto que no recuerdo se hace presente, aun te pierdes ahogada en la lagrima suprimida, en el fondo de mis sueños a tu lado, indoloro.
Con un deja vu recuerdas mi cara en medio de la noche, la conciencia del ausente llega a tu oído en donde el bien y el mal se disputan la fragilidad del momento, perdido en el campo de batalla, soy el daño colateral de lo que sientes, la baja justificable de una guerra sin cuartel, sin líder.
Demando a la vida por tu vida, es tan claro ver tu alma entre la sabana, el silencio se rompe con la luz tu mano, iluminas el sendero de la noche, decadente entre los mortales, inmoral de lo divino, sujeto tus labios con los míos, dios entre los humanos, mortal entre los dioses.
Planteando mi vida en posibles, el tiempo llega a su fin, no dejo de mira tu silueta que se aleja lentamente de mi vista, se pierde con las sombras de la noche, esa noche en que te perdí, ya no te veo, tengo miedo, se que estas pero sin estar, pierdo tu calor y el corazón se detiene muriendo.
El final de mi vida llego, tu vida se escapa de mi vida, trasmuta la visión de un ser, dejo de ser para no ser, la emoción me agobia, el final me despierta a la mitad de la noche, aun quiero escapar pero cierras la puerta para regresar a la vida, de un golpe regreso a vivir sin ti. Adiós.
Pd: No se trata de odiar u olvidar, sino amar y recordar...
Art by: C. Prado


